Ningún lugar mejor para contemplar el valle que al borde de la piscina de la Rectoral. Rodeada de jardín ejerce de mirador excepcional reservando un espacio especial para una pérgola que protege del sol y de la lluvia una zona de comedor.
El Restaurante y la cafetería se abren a una amplia zona de jardines donde poder tomar un refrigerio al abrigo de los cenadores. Los más pequeños serán los que más disfruten de este espacio correteando sin peligro por el jardín.