Leyenda

Adelante, estás en tu casa

Cuenta la gente del lugar..

Que habitando la Rectoral el último de los párrocos que allí vivieron, la casa fue asaltada por bandidos. Armados con trabucos entraron por el atrio principal con la intención de robar en la casa y acabar con todo aquel que se pusiera en su camino. Avisado por el ama de llaves el cura despertó en plena noche y sin modo de escapar ideó un ardid para engañar a los bandidos.

Cuando los bandidos entraron en los aposentos del cura para reclamar su vida, sólo encontraron dos mujeres asustadas que se arrodillaron ante ellos suplicando por sus vidas. Una de estas mujeres no era otra que el cura disfrazado con ropas de su sirvienta, que vestido de esta guisa dio al traste con la intenciones de los malvados bandidos.

Un poco de historia..

Los archivos del Obispado de Tui cuentan que en siglo XVII en la parroquia de Fofe habitaban más de 500 familias siendo su actividad más próspera el cultivo de centeno, trigo y maíz. Los molinos que todavía hoy siguen el curso del río son testigos de aquellos tiempos. Las rutas comerciales que se extendían desde la zona del ribeiro hacia las costas hacían parada en Fofe. El tránsito continuado de mercancías pronto convirtió a toda la zona de la Paradanta en un lugar favorable para vivir. El aumento de población propició que la iglesia destinara más párrocos al lugar por lo que fue necesaria la construcción de una gran casa Rectoral que llegó a albergar hasta siete curas. Sobre las ruinas de esta casa se levanta la actual Rectoral de Fofe gracias al esfuerzo y la ilusión de Amador Barcia, padre del actual propietario Tomás Barcia. La construcción tuvo como principal premisa respetar la estructura original de la casa, habilitando su interior para un mejor uso como hospedería. Actualmente la Rectoral desarrolla la actividad de alojamiento rural todo el año, perteneciendo a Pazos de Galicia y ostentando la Q de Calidad Europea del Instituto de Calidad Turística Español.